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Las de Jasikevicius, que dominó 37 minutos con un gran Satorasnky, se diluyeron al final por el celo de Deck. Llull falló el triple de la remontada

Musa y Higgins luchan por el balón
Musa y Higgins luchan por el balón.Enric FontcubertaEFE

La primera derrota del Real Madrid de chus mateo llegó al Palau Blaugrana, donde el entonces asistente empezó a tomar las riendas de un equipo que heredó tras la insólita destitución de pablo laso. Una Barcelona repentinamente revitalizada, liderada por un imparable satoransky, sacó sus dudas de este arranque sobre el césped durante 37 minutos donde saqueó a su eterno rival, que había ganado cinco de los seis anteriores. Y sin embargo, fantasmas atrás, estaba temblando tanto al final que no terminé perdiendo porque esta vez fue el milagro Llull el se escapo [75-73: Narracin y estadsticas]

Baleares disfrutó del triplete que habría firmado (otra) remontada histórica. Porque esta vez, el guión poco tenía que ver con lo sucedido desde el pasado mes de mayo, con la Final Four, la ACB e incluso la Supercopa. Esta vez Tavares No pudo reinar, esta vez la vuelta fue azulgrana. sin que Mirotic (y Kuric tampoco ni el recién operado sergio martinez) y con muy poco de uno Higgins cuya condición física no le permite permanecer mucho tiempo en el campo, el Barça recuperó la velocidad y la captura, superior como no hace tanto tiempo.

Los azulgrana ya habían sufrido tres derrotas en lo que va de temporada y las lesiones solo habían plagado aún más este Año 3 de la era Saras. Y llega el Madrid lanzado, seis victorias en carrera y las caras nuevas que apuntan a ilusiones. Pero para el clásico temprano de la Euroliga, nada de lo anterior valió la pena. Un Real Madrid atónito, un Barça herido.

Mateo, que regresaba al Palau tras la última final ACB, ahora con todos los galones del puesto, quiso innovar en el quinteto. Iba a aprender la lección de no tocar lo que funciona. Cambió el tempo de un Madrid que iba viento en popa, con Tavares, un troll del Barça, en el banquillo y Hezonja y Cornelio De inicio. La apuesta fue fatal, porque tampoco supo reaccionar tácticamente cuando Satoransky aprovechó mal el poste de la portería. sergio rodriguez. El checo fue el autor de los primeros 10 puntos azulgrana, siete de sus manos y una asistencia para un triple de mike tobey. Iba a ser su noche, la primera grande desde que volvió tras su paso por la NBA.

Con Kalínico Enchufado y pese a los cambios de sentido en el Madrid, la ventaja de un Barça era su primavera. Se vio dominando en el clásico, por fin. Recortaron Llull y Tavares, pero de nuevo los de Jasikevicius, que encontró respuesta en el banquillo con Vesely y da Silva -destacaron todos los fichajes-, se dispararon con un parcial de 12-2 (40-27 máx. entonces) que sólo un triple de Hezonja sobre la bocina del descanso pudo frenar.

Ni rastro de Musa

Chus Mateo había advertido en la previa, como si se pusiera una venda que no se encuentra en el ADN del Real Madrid: Hay que restarle importancia. Y esa falta de motivación parecía ser asumida por sus alumnos, sin el furor competitivo de ocasiones anteriores. No mejoró el tercer cuarto el Madrid, ahora desbordado por la defensa local, sin rastro de Ratón. se unieron a la fiesta Sanli y Laprovittola, la conexión checa seguía haciendo estragos y los blancos se encontraban con la sub 18 (61-43, min. 29). Un 0-9, con Petr Cornelie como protagonista desesperado, debería verlos llegar al episodio final con cierto ánimo.

Pero el Madrid no flotó. Satoransky dominó cada detalle sobre el césped y el caso estuvo completamente dominado… si no fuera porque delante estaba el Madrid. Y fiel a su tradición, la de no rendirse nunca, la de forzar lo imposible, llegó a ello con la colaboración de un Barça que temblaba cuando Deck rugía. El argentino se vistió de héroe, anotó 13 puntos en el acto final y los blancos marcaron un parcial de 2-13 que les situó a dos puntos a falta de 15 segundos.

De fondo jugó Laprovittola, que la perdió, cambió de nervios. Así Llull, el de las increíbles curvas, disfrutó de un triple que hubiera firmado otra de sus noches inolvidables. Apenas escapó. Perdió el Madrid y con ese último orgullo nos hicieron olvidar toda la inferioridad mostrada antes.

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Por 0utkf

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