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Legisladores peruanos votaron por elecciones generales anticipadas en abril de 2024 en lugar de 2026 como estaba previsto

Pleno del Congreso Peruano
Pleno del Congreso PeruanoERNESTO ARIASAFP

Humo blanco en el Congreso peruano. Después de varias horas de discusión y votación, 93 diputados votaron por celebrar las elecciones generales dentro de 16 meses. Esta reforma constitucional para adelantar el mandato necesita otra mayoría el próximo año.

De esta forma, la primera vuelta de las elecciones presidenciales y parlamentarias se celebraría en abril de 2024 y, en caso de ser necesario, se realizaría una segunda vuelta dos meses después, poniendo fin al mandato de Dina Boluarte y al actual Congreso. a finales de julio, dos años antes de lo previsto inicialmente. La elección estará precedida por las primarias en octubre del próximo año, una de las reformas políticas más importantes que exige el país (60% en la última encuesta), cansado de que las élites políticas controlen quiénes son los candidatos presidenciales.

La gran incógnita es si este avance satisfará a quienes protestan en el sur de los Andes, estimulados además por la pérdida de 25 vidas en enfrentamientos con la policía y el ejército. Es precisamente Perú Libre (PL), el partido marxista-leninista que abogó por el golpista Pedro Castillo en las elecciones presidenciales, el que ha votado en bloque en contra de la reforma. Su líder, Vladimir Cerrón, apuesta por instaurar una Asamblea Constituyente que dicte una nueva Carta Magna, tal como lo establece el modelo bolivariano creado por Hugo Chávez.

El resultado final de la votación en el Congreso no estuvo en duda: 93 a favor, 30 en contra y una abstención. Lo más llamativo es que parte de la bancada de extrema derecha de Renovación Popular, encabezada por el nuevo alcalde de Lima, el trumpista Rafael López Aliaga, votó con el PL. Una alianza antinatural que se da en el parlamento desde el golpe de 7

“Este resultado es resultado del consenso de los congresistas que con una alta actitud antepusieron el beneficio del país”, presumió José Williams, presidente del Congreso, la institución peruana con mayor número de críticos, alrededor del 87% de los el voto. el país.

Justo antes de la votación, la Cancillería anunció la expulsión del embajador de México en Lima, Pablo Monroy, dándole el tradicional plazo de 72 horas para salir del país andino. La canciller de Perú, Ana Cecilia Gervasi, justificó la decisión del gobierno luego de 10 días de constantes ataques tanto del presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, como del colombiano Gustavo Petro en “reiteradas expresiones que equivalen a una injerencia en nuestros asuntos internos”.

La gota que colmó el vaso sobre un vaso lleno hasta arriba fue el otorgamiento de asilo en la Embajada de México en Lima a la esposa de Castillo, Lilia Paredes, y sus hijos pequeños, acompañados posteriormente del salvoconducto necesario para viajar al país norteamericano. La fiscalía investiga desde hace meses a Paredes por ser uno de los cómplices de Castillo en la trama de corrupción tejida desde la Casa de Pizarro.

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Por 0utkf

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